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¡Probando…probando!

Introducción.

Vemos a nuestro padre Avraham demostrando una hospitalidad genuina, pero aún más se aprecia este acto a través de los comentarios de nuestros sabios que declaran que Avraham Abinu está pasando por el tercer día de su brit-mila-circuncisión, del cual se cree es cuando más dolor se experimenta, veo este pasaje como un ejemplo más que destacado, simplemente su estatus era siempre el de ser útil, de tener una trascendencia en sus actos aunque estos parezcan sencillos y para esto se me ocurre la siguiente frase: “no existen trascendencias pequeñas o grandes, tienen el mismo valor, la eternidad” nuestro padre nos enseña como tener una constante búsqueda de lo bueno, de lo productivo. No importa qué momento de su vida esté transitando, siempre dispuesto a demostrar su identidad, su razón de ser, siempre dispuesto a obedecer, siempre dispuesto para ser probado como lo veremos en el siguiente pasúk:

Bereshit-Génesis 22:1  Y aconteció después de estas cosas, que probó Elohim a Avraham, y le dijo: Avraham. Y él respondió: Heme aquí.

Quizás al escuchar la frase: “probó” nos genere diferentes interpretaciones, algunas las hemos aprendido sin tener un asesoramiento de la Torá, les pido que dejemos a un lado esa información y pongamos atención a lo que la Torá con ejemplos nos define como ser “probado”.

Enseñanza.

Consultemos una vez más el pasúk en cuestión que nos dará pauta para el tema:

Bereshit-Génesis 22:1  Y aconteció después de estas cosas, que probó Elohim a Avraham, y le dijo: Avraham. Y él respondió: Heme aquí.

Este pasúk nos dará el inicio de una petición fuerte de parte del Eterno a nuestro patriarca, una petición que desde un razonamiento analítico sería considerado como incongruente, por el simple pensamiento que la promesa de ser padre de una nación descansaba en Itzják y en ese momento se le pedía la vida, sin embargo de esto no hablaremos por el momento. Lo que quisiera transmitir es, que al oír la petición del Eterno, nuestro patriarca no hizo ningún pensamiento analítico, porque probablemente solo encontraría miedo, indecisión y cuestionamiento, solo utilizo el tono de voz del Eterno, suave y seguro, eso no deja que la mente tenga participación, solo se deja  ver lo conectado que estas con Él, y teniéndolo a  Él, no se necesita nada; La honra, la gloria, la eternidad, está en nuestras manos.

Miren de esta “prueba” se obtiene un gran beneficio, estos pasajes son utilizados en los rezos y son clasificados como la akedá-atadura de Itzják, pasajes que permiten anteponerlos para obtener consideraciones, así que cada momento que elevemos nuestra voz y utilicemos este caso se dirá que estamos teniendo un beneficio.

Así que, estamos entendiendo que esta “prueba” tiene elementos que se presentarán de manera constante, uno de estos elementos es que se giran instrucciones claras y que se ponen a disposición de manera directa a alguien que tiene la capacidad para realizarlas y por ultimo vemos que tiene un gran beneficio, sin embargo para entender un poco más que es “probar” veamos el siguiente pasúk:

Shemot-Éxodo 15:25  Y Moisés clamó al Eterno; y el Eterno le mostró un árbol, el cual cuando lo metió dentro de las aguas, las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y derechos, y allí los probó;

Vemos claramente que primero se giran las instrucciones y después se “prueba”, si desde otra perspectiva se dice que se está “probando” y no se está girando alguna instrucción clara, déjeme decirles que no se está probando.

De lo anterior se desprende lo siguiente: Que si tú has leído, entendido o escuchado una instrucción de Torá y que tiene incumbencia en tu vida, y no lo estás haciendo, déjame decirte que has sido “probado” y has sido encontrado falto. Veamos un ejemplo sencillo:

Shemot-Éxodo 16:4  Y el Eterno dijo a Moshé: He aquí yo os lloveré pan del cielo; y el pueblo saldrá, y cogerá para cada día, para que yo le pruebe si anda en mi ley, o no.

Aquí en estos momentos de vida de nuestro pueblo se les dio una indicación, pero tenía algún apartado que iba a der la clave de la “prueba”:

Shemot-Éxodo 16:19  Y les dijo Moshé: Ninguno deje nada de ello para mañana.

Shemot-Éxodo  16:20  Más ellos no obedecieron a Moshé, y algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y se pudrió; y se enojó contra ellos Moshé.

Pero existían más especificaciones que eran parte de la “prueba”:

Shemot-Éxodo 16:25  Y dijo Moshé: Comedlo hoy, porque hoy es shabát del Eterno; hoy no lo hallaréis en el campo.

Shemot-Éxodo 16:26  En los seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es shabát, en el cual no se hallará.

Shemot-Éxodo  16:27  Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron.

Shemot-Éxodo 16:28  Y el Eterno dijo a Moshé: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes?

Como ven aquí la “prueba” no tiene la misma estatura que la que se le estableció a  nuestro patriarca, pero sigue siendo una “prueba”, de estas clases de “prueba” es la que está más presente en nuestra vida, cuantas veces se  nos da una instrucción directa y solo demostramos desobediencia, por lo tanto se puede decir que estamos viviendo una “prueba no superada”.

Esto sería un  claro  motivo para no poder entender a plenitud la “prueba” que vivió nuestro patriarca, porque para  nuestros ojos es demasiado grande, no hemos podido avanzar en las pruebas pequeñas, seguimos siendo simplemente pequeños, según nuestras cualidades según nuestras pruebas.

Nuestro pueblo “probó” al Eterno con peticiones de agua y comida o de comodidad, y claro hacia peticiones para que se abasteciera de sus necesidades y la “prueba” técnicamente estribaba en que si el satisfacía esas necesidades, era de entenderse que Él estaba con el pueblo, de lo contrario se dudaría, por decirlo así era una “prueba” bastante rudimentaria y condicionante lo cual molestaba al Eterno, veamos unos pasukim sobre este tema:

Shemot-Éxodo  17:7  Y llamó el nombre de aquel lugar Masah y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel, y porque “tentaron” al Eterno, diciendo: ¿Está, pues, el Eterno entre nosotros, o no?

Tehilim-Salmos 78:18  Y tentaron a Elohim en su corazón, pidiendo comida al gusto de su alma.

Tehilim-Salmos  78:19  Y hablaron contra Elohim, diciendo: ¿Podrá Elohim ponernos mesa en el desierto?

Tehilim-Salmos  106:14  Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; y tentaron a Elohim en la soledad.

Si alguna vez, de nuestra boca ha salido esta clase de frases con tintes de “prueba” hacia el Eterno, considero que debe de existir una expresión de perdón sincera.

Ahora quiero que se considere la frase “prueba” también como “comprobación”  para entender esto recordemos el siguiente pasúk:

Shoftim-Jueces 6:39  Mas Gedeón dijo a Elohim: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que la sequedad sea sólo en el vellón, y el rocío sobre la tierra.

Este pasaje habla sobre un personaje que recibe indicaciones precisas de que él iba a ser el libertador del pueblo de Israel, incluso recibe señales grandiosas y aun así le queda una duda, esta postura la tiene al entendimiento de que su tribu era la más insignificante y que pertenecía  a la familia más pobre, ¿Cómo era posible que  los iba a libertar?, pero lo que no calculo eran sus características personales,  él era un varón esforzado y valiente, ingrediente suficiente para tener una victoria, así que ante esta duda tiene la necesidad de poner una “prueba” que comprobara que él era el elegido para esta situación, pero vean como esta prueba o comprobación estáacompañada con mucho respeto, ingrediente que debe de ir integrada ante esta clase de “ prueba”.

Lo que quiero que se entienda es que la “prueba” solo tiene el objetivo de comprobar que la Torá está en tu corazón, veamos:

Devarim-Deuteronomio 8:2  Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído el Eterno tu Elohim estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, por probarte para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.

Y al comprobar que la Torá está en tu corazón está asegurado la permanencia del temor del Eterno en tu vida, y por lo tanto estas bastante lejos del pecado.

Shemot-Éxodo 20:20  Entonces Moshé respondió al pueblo: No temáis; que por probaros vino Elohim, y para que su temor esté en vuestra presencia para que no pequéis.

Conclusión.

La “prueba” solo tiene un final: el bien.

Devarim-Deuteronomio 8:16  que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien;

Si has entendido en que consiste la “prueba”, ten el valor de comprobar cómo estas delante del Eterno y considera adecuar tus actos para no estar clasificado como “prueba” no superada. ¿Cómo empezarías esta comprobación? veamos

Melajim 1-1Reyes 10:1  Y oyendo la reina de Sabá la fama de Shelomó en el nombre del Eterno, vino a probarle con preguntas.

Pregúntate: ¿qué cosas has aprendido en tu sinagoga y no las estas realizando?

No cometamos más errores y pensemos en esto:

Tehilim-Salmos 78:41  Y volvían, y tentaban a Elohim,  Y provocaban al Santo de Israel.

No provoquemos al Santo de Israel, honrémosle siempre.

¡Shabát shalom!

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