Home > Estudios Bíblicos > ¿Un simple ruego?

¿Un simple ruego?

Introducción.

La opresión de los egipcios se multiplica sobre nuestro pueblo, sus ruegos y querellas son el pan de cada día, el Bendito sea Su Nombre escucha y considera que es suficiente lo que han vivido, decide a liberar a Su pueblo, con poderío y suficiencia. Relatos imponentes, grandiosos que nos han acompañado a cada uno de  nosotros, desde nuestra infancia y el Eterno permita que hasta el último aliento de nuestra vida. Los momentos de teshuvá-arrepentimiento han llegado, seguidos de señales y demostraciones que quedaran enclavadas en la historia universal, la humanidad las contará una y otra vez, en libros, en películas, en obras de teatro, dará su punto de vista, conclusiones, opiniones; y aun cuando en ocasiones no las compartamos logramos ver que están interesados y enterados de estos  hechos que para nosotros es la esencia y el origen de nuestro pueblo, del pueblo judío.&nbsp

Enseñanza.

Para dar inicio al tema veremos el siguiente pasúk:

Shemot-Éxodo 8:8  Entonces Faraón llamó a Moshé y a Aharón, y les dijo: Orad al Eterno para que quite las ranas de mí y de mi pueblo, y dejaré ir a tu pueblo para que ofrezca sacrificios al Eterno.

Primer punto: Notemos la transición emocional e intelectual que estaba viviendo Faraón, el cual  era considerado un dios que sustentaba a todo el territorio, aquellas palabras que Moshé Rabeinu anunciara que sucedería estaban presentes, con sus efectos e incomodidades, imposible detectar un episodio que no estuviera declarado, esto debió de dar vueltas en el razonamiento lógico de Faraón, quizás rondaba en su memoria aquellas narraciones donde un hombre judío llamado Yosef, quien descifraba sueños y eran aceptados de manera contundentemente fácil.  Ahora, ¿porque resistirse?

Segundo punto: ¿Cómo era posible que siendo un “dios” estaba a expensas de un hombre y su relación con una divinidad superior? 

Tercer punto: no se trataba de guerrear, solo  de reconocer que la salud de la nación estaba en juego, y la única decisión aceptada era dejar salir a nuestro pueblo.

Después de analizar todo esto vamos a poner en la balanza, la petición, que expreso Faraón: “orad al Eterno para que quite las ranas”. Aquí  la frase “orad” es la que nos interesa, esta palabra la han traducido también como: suplicar, rogar.

Ahora pensemos: ¿Que clase de tono usaría Faraón al dirigirse a Moshé Rabeinu? ¿Imperativo? ¿Suplicante? ¿De reconocimiento de error? ¿De solución? ¿De esperanza? ¿Convencido que Moshé lo podía resolver?.. ¡Vamos! ¿Qué clase de tono?…gran parte de esto esta en esa palabra que trataremos de analizar, la raíz hebrea que da a esta variada traducción es: “’atár”, traducida muchas veces como interceder denotando la seguridad de que va a ser oído, lo relacionan también el ser clemente, esto depende de la magnifica relación que tiene el Eterno con esa persona.

A partir de esto podemos entender que el Faraón le esta pidiendo que intercediera usando toda su relación y privilegio que gozaba delante del Todopoderoso… ¡eso! Faraón estaba siendo notificado que él solo era un pequeño punto que dependía directa y absolutamente de aquel que lo domina todo, que lo mantiene todo, del Todopoderoso y que él estaba muy lejos de esa relación.

Lo único que tenia Faraón era ver como era destruida su nación, por un ser que ni veía, ni sentía, solo alcanzaba a ver la poderosa mano que le estaba aplastándolo, poco a poco, sin esperanzas, sin capacidad de resistencia, se sentía incapaz para entender esto un poco mas veamos un pasúk que contiene la raíz que estamos estudiando pero la traducen como: “importuno”:

Mishlei-Proverbios 27:6  Fieles son las heridas del que ama;  Pero importunos los besos del que aborrece.

Me permito explicar que esta petición (Shemot. 8:8) de Faraón es compleja, porque además implica que a pesar de las ventajas que se suponía que contaba,  no era suficiente para enfrentar o siquiera dialogar con el Eterno, sentía que su presencia no era digna, que solo seria inoportuno, y por eso le pedía a Moshé que el intercediera, que el usara su relación, y es más que fuera abundante en su intervención, ¿Creen ustedes que esta petición de Faraón estaba implícita? lo interesante de esto estriba, que esta misma raíz que estamos estudiando da a entender en lo abundante, en la palabra: mucho o bastante, para considerar esto dentro de la Tora veamos el siguiente pasúk:

Yejekel-Ezequiel 35:13  Y os engrandecisteis contra mí con vuestra boca, y multiplicasteis contra mí vuestras palabras. Yo lo oí.

Aquí la palabra: “multiplicasteis” ocupa la raíz hebrea que estamos estudiando.

Vemos uno más, donde la palabra: “espesa” tiene su origen en la raíz hebrea que estamos estudiando:

Yejekel-Ezequiel  8:11  Y delante de ellos estaban setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías hijo de Safán en medio de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y subía una nube espesa de incienso.

La palabra: “espesa” en el caso de Moshé Rabeinu y Faraón  podría significar una relación con bastante posibilidad de aceptación,  como lo asemeja cuando un Korbán-sacrificio- es aceptado, así que la intercepción, ruego, o suplica que Faraón pedía, tenían en su pensamiento una clara solución.

Observemos un pasaje donde la palabra: “oró” ocupa la raíz hebrea que estamos estudiando:

Bereshit-Génesis 25:21 Y oró Itzják al Eterno por su mujer, que era estéril; y lo aceptó el Eterno, y concibió Ribká  su mujer.

Vemos claramente como se usa este procedimiento para interceder por alguien mas, se usa la relación, se puede entender que es con abundancia la suplica, pero sobre todo se obtiene lo que se esta pidiendo. Lo hermoso de esto es que puedo entender que mi afán de aquí en adelante es el procurar acrecentar mi relación con el Altísimo, tener una abundante y frondosa relación con mi Creador, no para obtener algo, sino por el simple hecho de que esa relación sea intensa.

Conclusión.

Para dar direcciones claras de acuerdo a la Torá, veamos como se acompaña esta clase de relación:

Ezrá-Esdras 8:23  Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Elohim sobre esto, y él nos fue propicio.

En este pasúk la palabra: “propicio” ocupa la raíz hebrea que estamos estudiando, y vean como esta acompañada de acciones como el pedir y ayunar, saber pedir es también un elemento clave.

Una directriz más:

Yob-Job 22:27 Orarás a él, y él te oirá; Y tú pagarás tus votos.

Aquí la palabra: “orarás” está ocupando la raíz hebrea, lo que recomienda este pasúk es que si prometes algo o haces un voto, cúmplelo.

Por último incrementemos nuestro deseo entablar este tipo de relación con el Eterno. Seamos con nuestros actos más agradables, y aceptables delante de Su presencia. Seamos capaces de interceder por los demás con calidad, seamos capaces de que el Eterno nos vea con júbilo y no como un inoportuno:

Yob-Job  33:26 Orará a Elohim, y éste le amará, Y verá su faz con júbilo; 

¿O te piensas conformar con lo que tienes ahora?

¡Shabát Shalom!

Copyright © 1993 – 2012 bethaderej.com. Todos los derechos reservados.

¡NUEVO CALENDARIO 5772 A LA VENTA!


Imprimir esta entrada

Sobre Roé Yoel Martinez

x

Check Also

Podcast: El acecho de la muerte parte 01

בס”ד En nuestra vida al servicio del Eterno, frecuentemente nos sentimos perseguidos y con una constante sensación de que la muerte esta cerca de nosotros, ...