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Tentación o bien la prueba

Y apareció

20 de Jeshvan de 5764
15 de Noviembre 2003
Bereshit / Génesis 18:1-22:24

Rav Mijael Avila “Shlita”
Sinagogas Bet HaDerej
mijaelavila@hotmail.com

Rav Mijael Avila “Shlita”
Sinagogas Bet HaDerej
mijaelavila@hotmail.com

Introducción

Génesis 18:1 Después le apareció Hashem en el encinar de Mamré, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día.
“Apareció” es el significado de la palabra hebrea Vayera, cuya raíz se encuentra en la palabra Ra´ah que significa “Ver“, y es justamente con esta palabra donde la Escritura sigue narrando la vida de Abraham con la bendición de ser visitado por Hashem, privilegio que le acompaña a lo largo de su vida, y que muchos de nosotros deseamos día con día.

Bereshit 18:1 Vayerá elav Adonay be’Eloney Mamré vehu yoshev petaj-ha’oel kejom hayom.

Este hecho me recuerda cuando tanta gente tiene preguntas que hacerle a Hashem, y al no encontrar una respuesta satisfactoria y clara de parte de Hashem, su petición es: “Por favor sé claro Hashem, no sé lo que me quieres decir, tal vez no soy bueno para entender lo que me quieres decir”, y muchos desearíamos estar en las condiciones de Abraham siempre cerca de Hashem, hablando cara a cara, sin tener la necesidad de interpretar la voluntad de Hashem sino conociéndola directamente.

En esta ocasión abordaremos la enseñanza basándonos en la séptima alía, donde encontramos la tentación o bien la prueba que experimento Abraham cuando Hashem le pidió el sacrificio de su hijo. Este caso se puede ver desde varias ópticas, y seguirán pasando los años e inagotablemente encontraremos enseñanzas de bendición por los eventos tratados en la Escritura.

Temas de la Perasha

Primera alía (18:1-18:14) Hashem visita a Abraham Avinu -nuestro padre- tres días después de su circuncisión. Tomando la forma de hombres, tres ángeles llegan a la tienda de Abraham en Mamré. Abraham se apresura a atenderlos con gran hospitalidad, a pesar de que en el tercer día es cuando la circuncisión causa más dolor. Sara se ríe cuando oye que va a dar a luz a un hijo varón. Hashem revela a Abraham que va a destruir Sodoma y Abraham trata de interceder a favor de esa ciudad para que Hashem no la destruya. Abraham regatea con Hashem hasta conseguir que no destruya Sodoma si encuentra en ella diez justos. Dos ángeles llegan a Sodoma y Lot recibe y les hace banquete. Rodean la casa de Lot los hombres de la ciudad pidiéndole a Lot que los sacara para conocerlos. Lot les pide que no hagan maldad con ellos y a cambio ofrece sacar a dos de sus hijas. Los ángeles advierten a Lot sobre la destrucción de Sodoma y le advierten que se vaya y no mire atrás.Lot huye a Zoar con su mujer y sus dos hijas y una lluvia de azufre y fuego destruye Sodoma y Gomorra. La mujer de Lot vuelve su cabeza atrás y es convertida en sal. Las hijas de Lot piensan que el mundo esta destruido y que nunca van a tener descendencia, entonces deciden emborrachar a su padre y tener descendencia a través de él. Abraham se muda a Gerar donde Avimelej arrebata por la fuerza a Sara. Tal como les fue prometido Abraham y Sara tienen un hijo, Yitzjak.Abraham circuncida a Yitzajk y da una fiesta el día que Yitzajk es destetado. Sara dice a su marido Abraham que eche a la esclava Hagar y a su hijo de la casa porque ve en Ishmael -Ismael- señales de degeneración, Abraham se apena de tener que echar a su hijo pero Hashem le dice que debe escuchar a Sara en todo lo que ella diga. Ishmael esta a punto de morir en el desierto de sed pero un ángel lo rescata y le predice que va a ser el progenitor de un poderoso pueblo.Cuando Avimelej se da cuenta de que Hashem esta con Abraham, pacta con él una alianza. Por eso aquel lugar se llama Beerseba. Y moró Abraham en tierra de filisteos muchos días.

Séptima alía (21:34-22:24):
Como prueba final Hashem ordena que Abraham tome a su hijo Yitzajk, que ahora tiene 37 años de edad, y que se lo ofrezca como sacrificio. Abraham lo obedece y cuando esta a punto de sacrificar a su hijo Hashem manda a un ángel para detenerlo. Por su obediencia sin limites, Hashem promete a Abraham que incluso si el pueblo judío peca, no serán dominadas completamente por sus enemigos. La perasha concluye con una genealogía y en nacimiento de Ribka -Rebeca-.

Segunda alía (18:15-18:33)

Tercera alía (19:1-19:20)

Cuarta alía (19:21-21:3)

Quinta alía (21:4-21:21):

Sexta alía (21:22-21:33):

Enseñanza

En Bereshit 22:1 el TaNaJ narra una historia que resultaría trascendental para la historia del pueblo de Hashem: Y aconteció después de estas palabras que Dios probó a Abraham. Y le dijo: ¡Abraham! Y él dijo: Heme aquí.
La palabra hebrea Nisa o Nasa, es la que se traduce como “probó” en éste pasuk – versículo – sin embargo el hecho de que claramente diga la Torah que Hashem probó a Abraham, viene un tanto a contradecir a un entendido muy generalizado, en cuanto a que “Hashem no puede probar a nadie”, entendiendo que el probar o tentar se utilizan como sinónimos a lo largo de la Escritura en la traducción al español. Esta deducción de que Hashem no puede probar o tentar a nadie sale a relucir de un pasaje escrito el Brit Jadashá – Pacto Renovado-, que dice así: Santiago 1:13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;

Es muy importante prestar atención a lo dicho por este pasuk, ya que a pesar de que la segunda y la última frase lo esta implicando, debemos prestar atención a toda la idea reflejada en éste pasuk, y es que en la tercer frase nos da un dato muy interesante, dice que Hashem no puede ser tentado por el mal, entonces por lo tanto, cuando al final dice “ni El tienta a nadie” y por supuesto la segunda frase “no diga que es tentado por parte de Dios”, esta implicando no que El no tiente a nadie, sino que “Hashem no tienta o prueba a nadie pero con el mal”, por ejemplo un joven podría decir: “Es que vi unos billetes de dinero en una oficina que aparentemente no eran de nadie, y pues, quise tomarlos, pero me resistí, seguramente Hashem me quería probar”. Esto de ninguna manera puede ser cierto, ya que Hashem no puede tentar a alguien con el mal.

Vayehi ajar hadevarim ha’eleh veha’Elohim nisa et-Avraham vayomer elav Avraham vayomer hineni.

¿De que manera tentó entonces Hashem al pueblo? Un ejemplo de ello es cuando les dio el maná: Exodo 16:4 Y Hashem dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.

Deuteronomio 8:16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; El hecho de que Hashem les diera maná, y ellos se saciaran con el, y confiaran su sustento en que Hashem les proveería, fue una prueba para nuestro pueblo, sin embargo fue una prueba de Emunah – Fe – la que vivieron ellos, tan es así, que aclara “para a la postre hacerte bien”. Estas pruebas que Hashem las hace el objetivo que persigue es precisamente hacernos bien.

Varias veces Hashem probó al pueblo, como por ejemplo cuando se presento en el monte Sinaí donde su poderío fue notorio delante de ellos, leamos: Exodo 20:20 Y Moisés respondió al pueblo: No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis.

Entendamos que en su momento fue necesario que Hashem se presentara de esa manera, esa vez fue suficiente, ya que el motivo era impactarlos para el efecto de librarlos con ese recuerdo de pecar ¿Te das cuenta? Pero ésta aparición y sobre todo de esa forma de ninguna manera fue mala, y menos nos habla de una “esclavitud” como muchos entienden cuando leen lo escrito en la carta a los Hebreos: Hebreos 12:18 Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, 19 al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más, 20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo; 21 y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando; 22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, 23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos.

Entendamos que éstos pasukim -versículos- de ninguna manera están criticando lo que pasó, sino que demuestran un acontecimiento que fue necesario para ese momento, igual que serán en un futuro lo que veremos y que narra el libro de Apocalipsis, pero entendamos que cada cosa tiene un tiempo y un por qué.

De lo anterior me serviré para aclarar otro paradigma que existe, ya que también muchos creen que no debemos tentar o probar a Hashem, sin embargo ésto no es del todo correcto, ya que sí es válido probarlo, sin embargo será incorrecto hacerlo con el mal, o bien para nuestra conveniencia, y aun la historia nos demuestra que el hombre lo hizo como lo leemos en seguida: Deuteronomio 6:16 No tentaréis a Hashem vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah.

Salmos 78:18 Pues tentaron a Dios en su corazón, Pidiendo comida a su gusto.

Sí es posible probar a Hashem para el bien, y tenemos ejemplos de ellos en la Escritura, como el de Gedeón: Jueces 6:39 Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra.

¿Recuerdas esta historia? Gedeón sí probo que la voluntad de Hashem era atacar, y se sirvió de un vellón para su conseguir su objetivo.

Recapítulando todo lo anterior, en primer lugar hemos visto que las pruebas pueden tener dos naturalezas: Pruebas o tentaciones para el bien o para el mal. Y en segundo lugar el agente que las genera puede ser tanto el hombre como en el caso de Gedeón o bien puede ser originadas por parte de Hashem.

De la palabra hebrea Nasa que estamos estudiando, para “tentar o probar”, su equivalente en el griego es el verbo Peirazo, el sustantivo es Peirasmos, con ellos veamos como el Brit Jadashá cuadra perfectamente con lo dicho por el TaNaJ en torno a la prueba de Abraham: Hebreos 11:17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito,

Maravilloso el poder cuadrar lo dicho por el Brit Jadashá con el TaNaJ ¿No es cierto? Ya que Hashem prueba a Abraham y el Brit Jadashá lo ratifica, ya que por supuesto el Brit Jadashá nunca debe contradecir al TaNaJ, y si hay veces que lo parece solo basta considerar todo el contexto y no solo encerrarnos en uno o unos cuantos pasukim.

Ahora veamos más ejemplos de cómo el hombre puede ser un agente para tentar al mismo hombre: Mateo 16:1 Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.

Mateo 22:18 Pero Yehoshua, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?

Como hemos leido estas tentaciones vinieron de parte del hombre para hacer caer a nuestro Mashiaj, por lo que debemos estar alerta del origen de la tentación o prueba.

Hay un agente reconocido por todos que puede originar así mismo tentaciones para el mal, él es HaSatan -Satanas-, de hecho se le llama “El tentador”: Mateo 4:3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.

1 Tesalonicenses 3:5 Por lo cual también yo, no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe, no sea que os hubiese tentado el tentador, y que nuestro trabajo resultase en vano.

Hasatan, es un instigador para el hombre para que caiga en el mal, y él usa distintos medios orientados hacia el mal. En el cristianismo y sobre todo en las corrientes carismáticas son muy dados a culpar en casí todo a Hasatan, sin embargo no es necesariamente lo que la Escritura enseña, ya que existe un factor en cada uno de nosotros que puede ser el que origine la tentación. Este agente o factor al que me refiero del cual puede venir la tentación, es de nuestro ietzer hara o instinto malo, como lo leemos en el libro Yacob: Santiago 1:14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.

Este ietzer hara -instinto malo- puede ser en buena medida, el principal factor que nos lleve a la tentación y no como habitualmente se enseña que será Hasatan, por lo que debemos entender que si nosotros le damos cabida a éste instinto malo, se convertirá en una puerta abierta constante a los deseos de la carne, la cual debe ser sujetada a través de nuestro Ietzer tob -Instinto bueno-. ¿Recuerdas la noche en que Mashiaj fue apresado? Es muy importante lo que les dijo a sus talmidim – estudiantes-.

Mateo 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

Debemos darnos cuenta de la responsabilidad que cada uno tenemos, ya que es muy fácil quitarse esa responsabilidad y delegársela en este caso a Hasatan, y nunca reflexionar en que nosotros tenemos la responsabilidad tal y como lo dice el Brit Jadashá.

1 Yojanan 2:16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

Nuestros deseos deben estar sujetos, por lo que debemos estar alertas para identificar cuando nos estamos desviando, y lejos de estar culpando a Hasatan, debemos responsabilizarnos cada uno en lo individual, no echando nuestras culpas a otros, que lo que originan es que muchos vivan bajo un halo de piedad, pensando que son muy pobrecitos y que son constantemente atacados, cuando la realidad es que detrás de la enseñanza de que Hasatan tiene la culpa de todo ataque, es imposible darse cuenta que primordialmente su instinto o bien sus deseos, son verdaderamente los culpables, y difícilmente encontrarán victoria, ya que simplemente estarán peleando con el equivocado.

Este ietzer hara no nada más se relaciona con lo sexual, sino con cualquier deseo excesivo en el hombre que sacie sus instintos.

1 Timoteo 6:9 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; Ahora bien debemos considerar que todo hijo de Hashem si puede tener victoria sobre sus deseos.

1 Corintios 10:13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Así que hermano, debemos aprender a identificar estas tentaciones o pruebas, con el objeto de identificar cual es verdaderamente nuestro adversario.

Hay tres importantes recomendaciones en cuanto a la tentación o prueba, que podemos encontrar a través de Yehoshua Hamashiaj, una de ellas, es cuando les dio su modelo de oración, ahí establece algo que debemos pedir constantemente y es que no caigamos en tentación: Lucas 11:4 Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.

La segunda recomendación que nos enseña nuestro rabino Yehoshua Hamashiaj, es la principal arma para no caer en tentación: la la oración.

Lucas 22:40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.

Ya por último en la tercer recomendación es que en las tentaciones es mejor tener alguien cerca para apoyarnos, a un amigo o hermano: Lucas 22:28 Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.

Es por esta razón, que grupos como Alcoholicos Anónimos o Neuróticos Anónimos etc. tienen tanto éxito, ya que se sirven de la compañía de otros con el objeto de hacerles más llevaderas sus tentaciones, y a pesar de que muchas gentes pudieran ofenderse al usar prácticas de otros grupos, en realidad debemos reconocer que detras de toda verdad esta Hashem, y cuanto cuanto más nosotros como hijos podemos hacer uso de esas verdades dejadas por el Padre de Verdad.

Conclusión

Hemos visto que las pruebas del hebreo Nasa, y su correspondiente palabra griega Peirazo, las podriamos clasificar por su naturaleza o el fin al que desean llegar:

Pruebas con el bien para el bien.
Pruebas con el mal para el mal.

Así mismo se podrían clasificar por su origen.

Pruebas de parte de Hashem.
Pruebas de parte del hombre.
Pruebas de el ietzer hara -instinto malo- del hombre.
Pruebas de Satanas.

Espero que con lo anterior vayamos caminado a la perfección, entendiendo la naturaleza de las pruebas su uso y práctica, pero sobre todo la responsabilidad que con ellas conlleva.

Tengo dos noticias que darles mis amados, la primera es la noticia mala, y es que las pruebas no cesarán y aún hasta el fin las experimentaremos:

Apocalipsis 2:10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

Pero la buena noticia es que a los piadoso Hashem siempre los librará: 2 Pedro 2:9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio

Ya por último, en muchos casos las pruebas son necesarias y cumplen un fin, por lo que debemos hacer lo que establecen las Sagradas Escrituras relativo a ellas, y que es: “Gozarnos”.

Santiago 1:2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,

Ya que a través de ellas nos espera la corona de vida.

Santiago 1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

¡Shabbath Shalom!

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Sobre Rabino Mijael Avila

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