תשעה באב – Tisha B'Av
Fecha de observancia.
17 de Tamuz
Nombres de la fiesta
Esta fecha conocida en hebreo como “tzom shiva ’asar betamuz”, quiere decir “ayuno del diecisiete de Tamuz. Es una fecha importante en nuestro calendario tanto por los antecedentes históricos como por la enseñanza que de ella obtenemos.
Origen de la fiesta
Esta fecha es observada por varias razones, la primera de ellas nos habla de que fue en un día como este cuando Moshé Rabenu desciende del monte Sinay y tras ver como idolatraba el pueblo ante el becerro de oro, rompe las primeras lujot-tablas donde estaba escrito las hazeret hadivrot-diez declaraciones.
Se habla también de que en tiempos del Antioco Epifanes (yemaj shemó vezijró-su nombre y su recuerdo sean borrados), se colocó un ídolo causando profanación del lugar santo.
En tiempos previos a la destrucción del Templo fue en este día cuando se cesaron los korbanot-sacrificios, impidiendo a los kohanim-sacerdotes conseguir más animales para tal efecto.
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En el año 70, este mismo día, los romanos traspasaron las murallas de Jerusalén, sembrando el pánico ante un estado de sitio previo a un eminente exterminio y destrucción del Templo, no hubo cosa tan grave como una shoá-exterminio pero si fue el comienzo del exilio que estamos viviendo.
También recordamos que el emperador Apostomus, ordenó la quema del sefer torá. El historiador Flavio Josefo en su libro, “la guerra de los judíos II” comenta que fue en medio de burlas y palabras altisonantes como se hizo a manera de espectáculo la quema de la torá.
Pasajes bíblicos y reflexión.
Esta fecha es mencionada en la meguilá-rollo del profeta Zejarya-Zacarías aludiendo a que esta seria en el futuro NO una fecha de duelo, ayuno y lamentación; sino una festividad solemne y de gran alegría.
Zejarya-Zacarías 8:19 Así ha dicho El Eterno tzebaot. El ayuno del cuarto mes, y el ayuno del quinto, y el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se tornarán á la casa de Yehudá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Ama la verdad y la paz.
Traemos a memoria las palabras de Rabi Yehoshua, el cual estando en Jerusalén ante la magnífica e impresionante vista que tenían los edificios que conformaban el santo templo, refirió las siguientes palabras.
Marcos 13:2 Y Yehoshua respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.
¿Por qué Rabi Yehoshua haría tal declaración? ¿No era acaso una osadía declarar que el mismo templo seria destruido sin dejar rastro como le sucedía a los lugares de idolatría? Era obvio que el mismo Mashiaj sabía que nuestro pueblo estaba en serios problemas, esto lo podemos deducir a partir del concepto “midá kenegued midá-medida por medida”.
Preguntémonos ¿Qué causa seria justa habría como para que el Santo Templo y la ciudad sean destruidas? De acuerdo a nuestros sabios, la causa de la destrucción del Mikdásh fue el hablar “lashón hará” es decir hablar mala lengua. Todos sabemos que hablar mal del prójimo es un acto de injusticia que incluso puede acabar con la vida de hombres la torá nos prohíbe hacer lashón hará en Vaykrá-Levítico 19:16 No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo: Yo Soy el Eterno. Estaremos de acuerdo con que la figura del Santo Templo representa la vida, es por ello, que aprendemos que las piedras con las que se construyó el altar no eran labradas ni cortadas con herramientas metálicas, ya que el metal es representación de muerte (en alusión a las armas de guerra). En esta ocasión Rabi Yehoshua nos recuerda que no quedaría piedra del Templo que no fuera derribada y el hierro sería usado para acabar con la vida de muchos en Jerusalén, ¿Por qué? Muy seguramente por causa del mal trato que había entre judíos, la falta de justicia aun en la manera de hablar, esto logró que se decretara en los cielos quitar la presencia del Dador de la vida en medio de gente que atentaba contra la integridad de su prójimo.
Sin embargo, vuelve a decir Rabi Yehoshua: Yohanán-Juan 2:19 Respondió Yehoshúa, y les díjo: Destruyan este Templo, y en tres días lo levantaré. Mashiaj ben Yosef nos está dando la solución al problema de la destrucción del Bet HaMikdásh. Dejemos de lado por un momento la referencia que hace a su resurrección al tercer día después de su muerte, y concentrémonos en el hecho de que en la tradición de nuestro pueblo existe la creencia al respecto de tres elementos que son capaces de revertir los decretos, tales son: la tzedaká-rectitud (traducido muchas veces como “caridad”), la tefilá-oración, y la teshuvá-retorno (traducido como “arrepentimiento”), estos corresponderían en realidad al periodo de tres semanas que comienzan del 17 de Tamuz y terminan el 9 de Av, en el cual la alegría va disminuyendo hasta llegar al día de ayuno que a semejanza de Yom kippur es un ayuno de más de 24 horas dependiendo el horario solar del país en el que se viva.
¿No acaso los tres días de los cuales habla Rabi Yehoshua coinciden con las tres semanas de duelo y los tres elementos para revertir juicios negativos en buenos veredictos? Claro que si, y es por ello que debemos estar conscientes de que no solo se trata de disminuir la alegría y los placeres durante estas tres semanas, sino que por encima de ello debemos provocar midá kenegued midá, es decir busquemos con nuestra tefilá, tzedaká y teshuva; que el Eterno nos regrese la fuente de vida, esto es, el Bet Hamikdásh. Que así como provocamos con nuestra injusticia y lashón hará atentar contra la vida de nuestro prójimo, que así provoquemos nos sea devuelto el placer y gozo que representa la restauración de los servicios del Templo.
Muchas veces solemos pensar y decimos: “ojalá estuviéramos en los tiempos de los profetas o de Rabi Yehoshua”, como si esto nos hiciera mejores judíos. Sin embargo la oportunidad de tener un estelar en la historia bíblica está vacante. ¿Quieres participar en el cumplimiento de la profecía de Zacarías 8:19? ¿Quieres estar presente cuando el Eterno decrete el 17 de Tamuz, el 9 de Av, el del 3 de Tishry (guedalía), 10 Tevet; como días de gozo, alegría y solemnidad? ¡Esta es tu oportunidad! No comiences una temporada de tristeza y restricciones sin sentido; comienza una época en la cual tu tzedaká, tefilá, y teshuvá cambie la historia del judaísmo.
Vigencia.
Hasta en tanto el Eterno no decrete esta y las demás fechas luctuosas como días de gozo y alegría (Zejarya-Zacarías 8:19) bimherá beyamenú-sea prontamente y en nuestros días.
Tradición.
Lo siguiente es el detalle de la observancia de esta fecha de acuerdo a la tradición sefaradí, ‘al-pé- según las leyes del Shulján ‘aruj, en comparación a la tradición ashkenazí puede haber variaciones.
- Se ayuna todo el día desde la salida del sol hasta el ocaso, no como desde la noche anterior, (ayuno de 12 horas aprox.)
- Si se acostó y durmió y se levanta antes de la salida del sol no se permite comer, solamente beber. Si no duerme puede comer durante la madrugada. Si antes de dormir tiene la intención de levantarse antes de la salida del sol para comer, está permitido.
- Personas enfermas sin gravedad, mujeres embarazadas y que amamantan están exentas del ayuno, así también los menores de bar/bat mitzvá.
- Los enfermos solo comerán la comida necesaria, no deberán saciarse como de costumbre.
- En el rezo de shajarit-oración de la mañana y de minjá-oración de la tarde, se agrega la oración llamada “Anenu-respondenos” que esta previo a Shome’a Tefilá.
- Después de la Amidá muchos acostumbran decir oraciones especiales para la ocasión.
- En shajarit y minjá, si hay minián que está ayunando, se saca el sefer Torá y se lee la perashá que comienza con “vayjal Moshé” (Shemot-Éxodo 32:11). Solo los que ayunan tendrían honor de subir a la torá, sin embargo está permitido darle el honor a uno que no ayune.





